lunes, 27 de septiembre de 2010

Una breve reflexión...


Como todos saben, se está nuevamente hablando de revisar lo dispuesto por la Ley de Caducidad. Se habla de derogarla, de anularla y no sé cuántas cosas más.

En este contexto, surge esta breve reflexión que comparto con ustedes.

¿Por qué en lugar de hacer y decir cosas con chapa de otro no hacen otra cosa mejor? ¿Por qué no rendir homenaje a quienes lucharon por salir de esa época oscura mirando hacia adelante?

¿Acaso quienes lucharon en contra de la dictadura no buscaban, por medio de sus actos, un mejor porvenir para la sociedad? ¿Acaso lo que ellos querían no era mirar hacia adelante? ¿Acaso lo que ellos querían no era evolucionar? ¿Acaso lo que ellos querían no era, justamente, lograr una sociedad mejor?

Todos tenemos algún amigo o pariente –cercano o lejano- que perdió la vida luchando por un bien común. Por causas justas. Causas que defendieron a capa y espada en democracia o en la dictadura. Hace años o hace días. Solo que, a diferencia de muchos, algunos de nosotros nada más los tomamos como ejemplo y hacemos honor a sus nombres transmitiendo sus enseñanzas y siguiendo, en cierta forma, su legado. Actividades que no implican el andar usando sus nombres para darnos la razón o sacándonos chapa con sus historias y proezas buscando un rédito personal o la aceptación de la sociedad.

Quiero destacar lo que dijo Mujica una vez: "Lo que me interesa es la verdad. Pero, "¿las sociedades se bancan eso? Porque la Justicia tiene un hedor a venganza de la puta madre que lo parió. Y tengo la conciencia de que lo que pasé no me lo va a devolver nadie. Tengo que cargar con eso como una mochila, una cicatriz, como si uno hubiera tenido un accidente, una enfermedad."

Ojalá, como sociedad, podamos decir algún día que superamos lo que pasó y no queramos venganza ni sacar réditos personales con patente ajena. Ojalá logremos ser una sociedad desarrollada en los que, viviendo en democracia, no exista gente con necesidades básicas insatisfechas. Personas con hambre. Hambre de comida, de conocimiento, de trabajo, de educación. Hambre de dignidad.

Señores, la dictadura terminó hace años. Yo no quiero seguir siendo rehén de ella. Tampoco quiero que la sociedad lo siga siendo.

¿Ustedes?

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